
Entonces llegaste vos, con tus aires
de señor, y sin pedirme permiso,
me robaste el corazón. Busqué un
solo rincón, y me invadí con tu olor,
Me tocaste y ya sabías, que en tus
redes yo caía. No te importa,
que me muera de dolor, Que te
mire y sienta que hoy sos, el hombre
de mi vida.No te importa, y ya no lo
niegues más, Vos no me podés cuidar,
nadie cura mis heridas, nadie más.
Nadie más...

No hay comentarios:
Publicar un comentario